Cuando los TCP explican el uso del chaleco salvavidas antes del despegue, la mayoría de los pasajeros miran hacia otro lado. Pero esa demostración existe por una razón muy concreta: un amerizaje de emergencia, aunque estadísticamente poco probable, es un escenario real para el que toda la tripulación está entrenada.
El amerizaje es uno de los procedimientos de emergencia más complejos que trabajan los TCP durante su formación. Si quieres saber en qué consiste ese entrenamiento, en el curso de azafata en Valladolid lo verás de primera mano.
El caso que lo cambió todo: el Milagro del Hudson
El 15 de enero de 2009, el vuelo 1549 de US Airways perdió ambos motores tras impactar con una bandada de pájaros y el comandante Chesley Sullenberger realizó un amerizaje de emergencia en el río Hudson de Nueva York. Los 155 ocupantes sobrevivieron.
Este incidente demostró al mundo que un amerizaje exitoso es posible, y que la preparación de la tripulación de cabina es determinante en el resultado. La evacuación sobre el agua, coordinada en cuestión de minutos, fue ejecutada con una precisión que solo se consigue con entrenamiento real.
Qué hace el TCP en los minutos previos al impacto con el agua
Cuando el comandante declara una emergencia de amerizaje inminente, el TCP sigue un protocolo específico diferente al de un aterrizaje de emergencia en tierra. Las diferencias clave están en la preparación del equipo de flotación: chalecos salvavidas, balsas de evacuación y el briefing específico a los pasajeros sobre cómo actuar en el agua.
El TCP instruye a los pasajeros sobre cómo ponerse el chaleco (pero sin inflarlo dentro del avión, un error que puede ser fatal), dónde están las salidas más cercanas al agua y qué hacer en cuanto la aeronave se detenga.
Por qué no se infla el chaleco dentro del avión
Es uno de los puntos que más sorprenden a quien no lo conoce: inflar el chaleco dentro del avión antes de que la aeronave esté completamente detenida y las puertas abiertas puede ser mortal. Si el avión se hunde con pasajeros flotando dentro de la cabina, la flotabilidad del chaleco impide llegar a las salidas de emergencia bajo el nivel del agua.
Este es el motivo por el que los TCP insisten tanto en esta instrucción durante la demostración de seguridad previa al vuelo, y por el que muchos pasajeros que no han prestado atención podrían encontrarse en una situación de riesgo innecesario.
Las balsas de evacuación: cómo funcionan
Los aviones que operan rutas sobre el mar están equipados con balsas de evacuación que se despliegan automáticamente al contacto con el agua o manualmente desde la puerta. Cada balsa tiene capacidad para un número determinado de personas y está equipada con material de supervivencia básico: señales visuales, agua y raciones de emergencia.
Los TCP son los encargados de activar y asegurar las balsas, dirigir a los pasajeros hacia ellas y garantizar que nadie queda atrapado en el avión. Es una tarea que requiere mantener la calma en condiciones extremas.
El entrenamiento en agua: una parte obligatoria de la formación TCP
Para obtener el certificado TCP, es obligatorio superar una prueba de natación: 100 metros en menos de 2 minutos y 30 segundos. Pero el entrenamiento en agua va más allá: los TCP practican evacuaciones en piscinas con simuladores de puerta de avión, aprenden a desplegar balsas de emergencia y simulan el rescate de pasajeros en el agua.
Es uno de los módulos más físicos e intensos de toda la formación, y también uno de los más recordados por quienes lo han vivido. Si quieres saber exactamente en qué consiste, en el curso TCP en Valladolid te lo explicamos antes de que empieces.